CAPÍTULO OCHO
LOS ANCIANOS
Todo cuerpo de gente debe tener gobierno. Cristo es el
Rey en el gobierno divino, y no hay clases privilegiadas. En
la iglesia todo miembro tiene trabajo qué hacer, y esta obra
es funcional más bien que oficial. El ojo puede guiar a los
otros miembros del cuerpo, pero no los manda. La mano sirve
al cuerpo, pero no es esclava del cuerpo. No conviene que
haya dominio de un miembro sobre otro. Pablo advierte a la
iglesia de Roma contra tener "más alto concepto de sí que el
que debe tener" (Rom. 12:3), y usa el cuerpo como
ilustración para dar vigor a la amonestación. Estando
todavía Cristo con ellos, los discípulos clamaron pidiendo
posiciones de honor. Cristo los llamó y les dijo: "Sabéis
que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas,
y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas
entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse
grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera
ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el
Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir,
y para dar su vida en rescate por muchos" (Mat. 20:20-28).
LA DIGNIDAD OFICIAL
¿Contradice Pablo a su Señor cuando dice: "Si alguno anhela
para sí el oficio de obispo, buena obra desea" (1 Tim. 3:1
Versión Moderna). Una traducción más exacta y literal sería:
"Si alguno anhela superintendencia, buena obra desea".
Aunque se deje la palabra oficio en el texto, no aprueba la
idea de sea el obispo una dignidad oficial; porque la
palabra enseña que es una obra qué anhelar, no una posición
oficial. La palabra "oficio" tiene varios significados,
siendo uno de ellos "la función propia de alguna cosa". En
este sentido tiene oficio o función cada miembro del cuerpo,
como es el oficio del ojo ver y el del oído oír. Tenemos en
el cuerpo muchos miembros, pero todos los miembros no tienen
el mismo oficio (operación) (Rom. 12:4). Como en el cuerpo
físico, así también en el cuerpo de Cristo, no se le agrega
ninguna dignidad oficial a un miembro sobre otro.
LOS DEBERES DEL OBISPO
DEFINICIÓN. Un obispo es un superintendente. Esto
significa la palabra. Puesto que la edad y la experiencia
son necesarios para la obra, fueron seleccionados los
obispos de entre los más ancianos y los de experiencia de la
iglesia; por lo tanto, las palabras "obispo" y "anciano"
frecuentemente se hallan usadas alternativamente. Pero no se
sigue que todos los hombres de edad en la congregación sean
obispos o ancianos de la congregación. La edad sola no
proporciona las cualidades necesarias. En Hechos 20:17 se
dice que Pablo mandó llamar a los ancianos de la iglesia de
Efeso, y en su discurso a ellos los llama obispos.
DEBERES, HECHOS 20:17-35. El versículo 28, dice: "Por
tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el
Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la
iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre".
El deber del anciano es doble: (1) "Mirad por vosotros".
Si un anciano reconociera la obligación solemne que descansa
sobre él, y las horrorosas consecuencias, tanto para él como
para la iglesia, de fracasar en llenar la medida de
confianza depositada en él, no estaría satisfecho hasta
hacer un examen severo de sí mismo. Preguntas como éstas le
vendrán a la mente: ¿Entran en esto que estoy para hacer
motivos egoístas? ¿Poseo yo esas cualidades de liderazgo que
inspiran confianza y animan a otros a seguir? ¿Sé yo
bastante de Biblia para enseñar esta iglesia? ¿Tienen los
miembros confianza en mí sinceridad a tal grado que les
impresiona lo que digo? Apacentar la iglesia es comunicar
conocimiento bíblico a ella de tal manera que lleguen a ser
hombres y mujeres mejores. Un obispo tiene que ser un
director, no solamente en obra, sino también en carácter y
conocimiento. (2) "Y por todo el rebaño". Cada miembro ha de
ser el objeto de su cuidado constante. No debe tener
favoritos y en su vista no debe de haber ni ricos ni pobres.
Por supuesto tiene qué manifestar una solicitud especial
para los que más lo necesiten. "Para apacentar la iglesia".
Muchos evidentemente no reconocen el significado de
"apacentar" la iglesia. Presentar el mismo discurso todos
los domingos a la congregación no es edificarla-no es
apacentarla. Hacer su deber requiere preparación diligente y
un esfuerzo especial para presentar a la congregación esas
verdades en términos que le interesen. Un anciano sabio
reconoce el hecho de que él no puede siempre presentar toda
la enseñanza necesaria. Estudiará las necesidades de la
congregación y pedirá ayuda a los que están especialmente
preparados para la obra que se necesita. Son serios, si no
fatales, a la congregación los resultados cuando un anciano
se imagina que le toca a é1 toda la enseñanza. El deber de
los ancianos es tener cuidado de que la congregación sea
debidamente enseñada y desarrollada.
LA PLURALIDAD DE ANCIANOS
Cada congregación tenía una pluralidad de ancianos, u
obispos, después de haber existido un tiempo suficiente para
desarrollarlos. Éstos fueron seleccionados de entre los más
maduros, de más experiencia, más entendidos, y más piadosos
de las iglesias Hechos 14:23; 20:17; Tito 1:5)
LA NECESIDAD DE CUALIDADES
El carácter da la obra de los obispos hace esenciales
ciertas cualidades. Los hombres que piensan saben la
naturaleza de las cualidades necesarias para la obra de un
obispo, aun si no estuviera revelada ninguna. En asuntos de
negocio no hay ley estipulada dando las cualidades que
alguien tiene qué poseer para ser el director de una casa
comercial, pero quien sabe la naturaleza de la obra que ha
de hacerse sabe las cualidades necesarias para que se haga
la obra. Comúnmente la gente no dedica el cuidado y la
atención para escoger a sus directores religiosos que dedica
para seleccionar a sus directores de negocios. Sabiendo
esto, el Señor especificó las cualidades requeridas en el
anciano. Estas cualidades no son impuestas arbitrariamente,
sino que son esenciales para la ejecución de la obra. Pablo
dice: "Es pues necesario que el obispo" (Versión Moderna)-y
luego menciona las cualidades. Nombrar "anciano" a alguien
que no tenga estas cualidades no hace que sea anciano como
tampoco se hace alguno cristiano con inscribir su nombre en
un registro de la iglesia. Para ser anciano, hay ciertas
cosas "qué ser" uno; y para ser cristiano, hay ciertas cosas
"qué hacer". Le dijo el Señor a Saulo que indagaba: "Vé a
Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que
hagas". Si Pablo hubiera ignorado "lo ordenado", no hubiera
llegado a ser cristiano. El Señor mismo ordenó las
cualidades de anciano. Nuestros amigos denominacionales han
decidido que una de las cosas que el Señor ordenó para que
uno sea cristiano no es esencial, y hay entre nosotros
algunos quo han decidido que no son esenciales algunas de
las cosas requeridas para que uno sea anciano. Hay tanta
falta de respeto para el Señor y tanta deslealtad, en una
cosa como en la otra.
LAS CUALIDADES
Léase cuidadosamente 1 Tim. 3:1-10; Tito 1:5-11; 1 Pedro
5:1-4. "Es pues necesario que el obispo sea" (Versión
Moderna)-
1. "IRREPRENSIBLE". Que no sufra la iglesia vergüenza ni
reproche a causa de la conducta de sus ancianos. No debe de
haber métodos sospechosos en sus negocios ni conducta
irregular en su vida social. "Debe además tener buen
testimonio de los de afuera, no sea que caiga en vituperio y
en lazo del diablo" (Versión Moderna).
Métodos sospechosos en tratar los asuntos de la iglesia le
harán peculiarmente ineficaz para la obra.
2. "MARIDO DE UNA MUJER". Siempre conviene estar seguro.
El llorado hermano J. W. McGarvey dijo:
"Si fuera yo anciano de la iglesia, y se me muriera la
esposa, me presentaría ante la iglesia el domingo próximo y
renunciaría". La persona reflexiva prontamente puede
entender por qué debe tener esposa el anciano que ejecuta su
deber.
3. "DUEÑO DE SÍ MISMO". Por supuesto, no puede ser
anciano un borracho.
4. "DE BUEN SENTIDO" (Versión Moderna). No frívolo, no
mundano. No debe actuar por impulso o pasión, sino por
pensamiento sobrio y concienzudo. Un anciano puede dañar
incalculablemente a la iglesia o hacer injusticia a un
miembro si es dado a actuar por impulso o por pasión.
5. "DECOROSO". Según definición de Thayer: "Bien
arreglado, decoroso, modesto." Debe ser tan decoroso, y su
vida tan arreglada, que gane el respeto y la admiración de
todos.
6. "HOSPITALARIO" (Versión Moderna). Literalmente, "uno
que ama a los extranjeros"
7. "APTO PARA ENSEÑAR". Experimentado en enseñar. Si no
es más entendido en las Escrituras que los miembros, no los
puede enseñar; si no puede hacer avanzar a la iglesia en
conocimiento bíblico, no puede ser anciano. Su conocimiento
de la lengua que habla, y su saber general tienen que ser de
tal naturaleza que él pueda ganar la atención de la gente de
su vecindario. Los vecindarios difieren en su saber general
y conocimiento bíblico. Por eso uno que podría enseñar en un
vecindario tal vez en otro no serviría bien para anciano.
Ciertamente uno no es "apto para enseñar" si no puede ganar
el respeto y la atención de la gente. Un hombre ignorante no
puede ser "apto para enseñar" uno tiene que poder interesar
a otros en lo que tiene para enseñarles. Un anciano, pues,
según el lenguaje de Pablo a Tito, tiene que poder "exhortar
con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Porque
hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y
engañadores... a los cuales es preciso tapar la boca".
8. "NO DADO AL VINO". Un anciano no debe ser pendenciero,
ni abusador, ni grosero. Que se manifieste a todos su
conducta caballerosa.
9. "NO HERIDOR". No "heridor, listo para golpear; pugnaz,
contencioso, persona de riña" (Thayer).
10. "APACIBLE" (Versión Moderna). "Decoroso" propio,
imparcial, justo, moderado, gentil." Tiene que respetar
debidamente los sentimientos y preferencias de otros. Tiene
que ser hombre discreto.
11. "NO PENDENCIERO". Es menester "contender
ardientemente por la fe", (Judas 3), pero uno que es de
espíritu contencioso que contiende sobre cuestiones no de
principio sino solamente de preferencias, es una molestia y
un estorbo en cualquier parte. Este espíritu contencioso ha
traído como resultado incontables problemas en las iglesias.
Tienen que ser libres los ancianos de este espíritu.
12. "NO AVARO". "No codicioso de ganancias deshonestas".
"Ganancias deshonestas" son lucros no honrados e indignos.
Un anciano tiene que ser honesto en todo negocio; él no debe
apasionarse por riquezas, ni debe ningún cristiano. "Porque
los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en
muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres
en destrucción y perdición" (1 Tim. 6:9).
13. UN BUEN DIRIGENTE. "Que gobierne bien su casa, que
tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el
que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la
iglesia de Dios?)" "Y tenga hijos creyentes que no estén
acusados de disolución ni de rebeldía". Antes que puedan ser
ancianos, es necesario que los hombres demuestren la
habilidad de gobernar.
14. "NO UN NEÓFITO". No nuevo converso. Tiene que haber
sido cristiano por suficiente tiempo para desarrollar un
carácter que demuestre la habilidad de ocupar el lugar. Que
no sea hombre engreído, a causa de su posición de anciano, y
así caiga en juicio del diablo. Nada es más dañoso que un
anciano crea que ha sido exaltado sobre los demás miembros
de la iglesia.
15. "NO SOBERBIO". No "se agrada a sí mismo, obstinado,
arrogante" (Thayer). El hombre obstinado busca hacer todo a
su satisfacción personal, a pesar del deseo de la
congregación o de la ley del Señor, y tal espíritu lo
conduce a una interpretación viciosa de la palabra de Dios
para lograr justificar su proceder, y su artimaña y
maquinación para realizar sus propósitos. En lugar de cuidar
tiernamente del miembro más débil conforme lo hace un buen
pastor, él sigue su propio curso sin importarle el bienestar
espiritual de los miembros. Tal espíritu y tal conducta no
pueden menos que traer contención constante y hacer que
algunos se retiren del redil. Así él, por su propio agrado,
destruye al individuo por quien Cristo murió y causa heridas
a la iglesia por la cual derramó su sangre.
16. "NO IRACUNDO". Nunca debe ser considerado para ser
anciano el hombre irascible e impetuoso. El hombre de este
carácter debe de tener suficiente respeto para la palabra de
Dios y la iglesia para rehusar servir en esa capacidad, aun
si es escogido. Tales hombres no pueden ser rectos y justos
en su tratamiento de otros. Tiene el anciano una posición
difícil qué ocupar, y debe poder mantener administración
judicial, aún bajo provocación.
17. "AMADOR DE LO BUENO". Si uno ama lo bueno en el
carácter humano, también amará a los hombres buenos y
buscará desarrollar lo bueno en los hombres.
18. "JUSTO". Ha de ser justo en sus tratamientos con los
hombres y en su juicio respecto a ellos. Si su actitud hacia
otros es gobernada por el prejuicio, la pasión y el egoísmo,
no puede ser recto y justo hacia ellos. El tratamiento
injusto puede destruir un alma por la cual el anciano tendrá
que dar cuenta.
19. "SANTO". Es decir, separado del mundo. Un anciano de
carácter mundano no puede desarrollar una membresía
espiritual, sino que con toda probabilidad desarrollará
orgullo y deseo de exhibición mundana en la iglesia.
20. "RETENEDOR DE LA PALABRA FIEL". "Retenedor de la
palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también
pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que
contradicen".
21. "DUEÑO DE SÍ MISMO". Si no puede gobernarse a sí
mismo, tampoco puede a otro.
22. "VOLUNTARIO". Pedro exhorta a los ancianos a que
tengan el cuidado de la grey "no por fuerza, sino
voluntariamente," y según Pablo el anciano debe de desear la
obra-no el oficio. No puede uno tener éxito en una
obra que acepta de mala gana e involuntariamente; sin
embargo, si emprende la obra solamente por el honor que le
pueda traer, é1 está descalificado.
23. "NO UN DICTADOR". "No como teniendo señorío sobre las
heredades del Señor." No debe un anciano sencillamente por
ser anciano, buscar forzar su voluntad o preferencia sobre
la congregación, en lo que ella proponga, donde la verdad de
las Escrituras no esté involucrada. Que él tenga en alta
estima a la congregación, y ella a él.
24. "EJEMPLO DE LA GREY". "sino siendo ejemplos de la
grey". Son vanos todos los esfuerzos de los ancianos en
enseñar y dirigir, a menos que sus vidas estén exentas de
faltas. El carácter de uno es la mejor indicación de su
concepto de la justicia.
Al estudiar las cualidades de los obispos, ha de
considerarse esto: Pablo le dijo a Timoteo las cualidades
que tienen que tener los ancianos; también a Tito se las
dijo. Probablemente uno no sabía de la carta dirigida al
otro. Cada uno tenía solamente la carta dirigida a é1 para
guiarle en el asunto. Por lo tanto parece seguirse que si
uno posee las cualidades mencionadas en cualquiera de las
dos cartas, sería justificada una iglesia en seleccionarlo
para ser obispo. Tal vez no posee ninguno en alto grado
todas las cualidades, pero para ser anciano uno debería
poseer en grado notable todas las cualidades mencionadas
cuando menos en una de las cartas. Ciertamente se entiende
que es necesario que un anciano posea todas las cualidades
esenciales al carácter cristiano bien redondeado, y además
posea características indispensables que son esenciales a la
dirección y a la comunicación de conocimiento.
LA SELECCIÓN DE ANCIANOS
Es posible que haya en la membresía de la congregación
varios que posean las cualidades necesarias. Pablo dijo a
los ancianos de la iglesia de Efeso que el Espíritu Santo
hace ancianos u obispos y también hace cristianos, pero
solamente cuando son obedecidas las enseñanzas del Espíritu
Santo. Si un "anciano" no posee las cualidades propuestas
por el Espíritu Santo, y si no es seleccionado por la
iglesia según manda el Espíritu Santo, es anciano hecho por
hombre, y un anciano hecho por el hombre no es más bíblico
que un cristiano hecho por el hombre.
No hay manera especifica revelada en las Escrituras por
la cual hayan de ser seleccionados los ancianos, pero es
entendido comúnmente por los estudiantes de la Biblia que el
método usado en la selección de los siervos públicos de la
iglesia, capítulo seis de los Hechos nos proporciona una
guía para tales asuntos. Los apóstoles dijeron a la multitud
de los discípulos: "Buscad, pues, hermanos, de entre
vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del
Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este
trabajo" (Hechos 6:3). Hombres inspirados hicieron saber las
cualidades, y se les mandó a los hermanos encontrar a los
hombres. Esto de necesidad requiere conferencias los unos
con los otros, para que sean hallados los que poseen las
cualidades necesarias. Al usarse este método sin pasión ni
prejuicio, no habrá dificultades después de la selección. No
le toca a un predicador visitante, ni a unos cuantos hombres
de la congregación, hacer la selección de los ancianos;
tampoco toca a los ancianos, cuando necesita la congregación
ancianos adicionales, seleccionar otros para servir con
ellos. Los ancianos no constituyeron el cuerpo que se
perpetúe solo. La congregación debe seleccionar los obispos.
Si se cambiara un anciano para otro lugar, no es obispo en
el lugar nuevo, a menos que la congregación en ese lugar lo
seleccione para eso, y no puede hacer esto hasta que haya
residido él con la congregación suficiente tiempo para
probar su idoneidad para la obra. Un nuevo converso no puede
ser anciano en una congregación.
LA ACTITUD DE LA CONGREGACIÓN HACIA LOS ANCIANOS
Se ha reconocido la necesidad de tener ancianos en la
congregación, se han hallado los hombres que poseen las
cualidades y se ha puesto en sus manos la responsabilidad de
la obra; son ellos los seleccionados de la misma
congregación. Ahora, ¿cuál es la actitud de la congregación
hacia ellos?
"Acordaos de los que en tiempo pasado tenían el gobierno
de vosotros, los cuales os hablaron la palabra de Dios; y
considerando cuál ha sido el fin de su piadosa manera de
vivir, e imitad su fe" (Heb. 13:7-Versión Moderna).
LOS ANCIANOS QUE SON REMUNERADOS. En el servicio de
Jehová es necesario que cada cristiano dedique una porción
de su tiempo a ello. En los días de los apóstoles, en
algunos casos, los ancianos que servían a la congregación
dedicaban tanto tiempo a la obra que era necesario
remunerarlos por su obra. Si la obra de la iglesia demanda
mucho tiempo de los ancianos, la congregación así
beneficiada por sus labores no debería dejarlos sufrir la
pérdida de sus negocios, sino que les debería pagar.
Que los ancianos eran sostenidos por la iglesia es
conclusión de la declaración de que no deben aceptar la obra
de ancianos con el fin de recibir alguna ganancia (1 Pedro
5:2). "Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por
dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en
predicar y enseñar. 18 Pues la Escritura dice: No pondrás
bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su
salario" (1 Tim. 5:17, 18).
"REMOVIENDO A UN ANCIANO". Un hombre que posee las
cualidades y que ha sido seleccionado por la congregación
para ser uno de los obispos, permanecerá siendo anciano en
esa congregación mientras que posea las cualidades, o hasta
que se mude de casa. Recuérdese que los ancianos son
humanos, y aunque se equivocan como lo hacen todos los
humanos, es mejor ayudarlos a vencer tales equivocaciones,
sabiendo que "velan por vuestras almas", que organizar un
motín, intentar despedirlos, o demandar su renuncia.
Recuérdese que si en la congregación hay un anciano-un
hombre poseyendo las cualidades, quien ha sido seleccionado
como obispo de la congregación-es anciano hecho por el
Espíritu Santo. Es posible que parece ser el culpable de
cosas que le declaran indigno de ser anciano, pero aun en
tal caso debe de recibir una audiencia justa. Es nada menos
que espíritu de motín que uno, teniendo disgusto para con
los ancianos, proponga la renuncia de ellos, y trate de
llevarlo a cabo par medio de voto popular, sin haberles dado
a los ancianos oportunidad de un juicio justo.
LA RENUNCIA. La superintendencia de una congregación es
un deber puesto sobre un hombre calificado por la
congregación, y según la dirección del Espíritu Santo. Nadie
puede renunciar un deber o responsabilidad inocentemente.
Tal vez sería mejor decir que no puede no de ninguna manera
renunciar su superintendencia; solamente puede evadir el
cumplimiento de su deber, y rehusar cumplir su deber es
pecado. Si un hombre descubre que no posee las cualidades
necesarias, sea justo con la congregación y consigo mismo, y
avise a la congregación que ya no puede ejercer en esa
capacidad.
* * *
Temas para investigación y discusión:
1. Los ancianos de Israel
2. La imposición de las manos
3. Los diáconos de la iglesia.
4. La obra de la mujer en la iglesia.
5. ¿Qué pueden hacer los jóvenes en la iglesia?
* * *
Preguntas:
1. ¿Cuál es el oficio del ojo de uno?
2. ¿Quién es llamado grande por Cristo? Dése la narración 3.
¿Hay oficiales de entre los miembros del cuerpo único? 4.
¿Es oficial un anciano?
5. ¿Es oficial él en algún sentido en que no lo sean los
otros miembros?
6. ¿Qué es un obispo?
7. ¿De entre quiénes fueron seleccionados los obispos?
8. ¿Cuál es la diferencia entre un anciano y un obispo?
9. ¿Cuál es el deber de los ancianos? Cítese.
10. ¿Qué significa apacentar la iglesia?
11. ¿Se requiere que solamente los ancianos apacienten?
12. Cítense pasajes que demuestren que había pluralidad de
ancianos en las iglesias.
13. ¿Por qué es preciso que tengan cualidades los ancianos?
14. ¿Nombra el Señor las cualidades requeridas? Dénse los
pasajes.
15. ¿Qué significa "irreprensible?"
16. ¿Tiene que ser el anciano marido de una mujer? ¿Tiene
que ser casado?
17. ¿Que significa "templado?"
18. ¿Qué significa "de buen sentido?"
19. Defínase "modesto".
20. ¿Qué es la hospitalidad?
21. ¿Cuándo es uno apto para enseñar?
22. ¿Qué es un pendenciero?
23. ¿Cuándo es uno heridor?
24. ¿Qué es ser apacible?
25. ¿Cuándo es uno litigioso?
26. ¿Qué es amar el dinero?
27. ¿Qué son ganancias deshonestas?
28. ¿Qué es un buen dirigente?
29. ¿Qué es un neófito?
30. ¿Qué es un hombre soberbio?
31. ¿Qué significa "no iracundo?"
32. ¿Por qué debe amar uno a Dios?
33. ¿Qué es un hombre justo?
34. ¿Qué es un hombre santo?
35. ¿Qué es ser retenedor de la palabra?
36. ¿Por qué debe ser uno continente?
37. ¿Por qué deben ser "voluntarios" los ancianos? ¿voluntarios
en qué?
38. ¿Qué es "tener señorío sobre una congregación?"
39. ¿En qué manera deben ser ejemplo de la grey los ancianos?
40. ¿Qué diremos de las cualidades nombradas en las cartas a
Timoteo y a Tito?
41. ¿Cómo hace ancianos el Espirita Santo?
42. ¿Cómo hace cristianos el Espíritu Santo?
43. ¿Qué es un anciano hecho por el hombre?
44. ¿Qué es un cristiano hecho por el hombre?
45. ¿Quién selecciona a los ancianos?
46. Si un anciano se muda de casa, ¿es anciano en el nuevo
lugar?
47. ¿Cuál debe ser la actitud de la iglesia hacia los
ancianos?
48. ¿Es justo pagar a los ancianos?
49. ¿Puede ser despedido un anciano?
50. ¿Puede un anciano renunciar a su puesto?
**cuándo fue establecida la iglesia y por qué debe uno
ser miembro de la iglesia. Ahora venimos a aprender cómo
llegar a ser miembro de la iglesia de Dios. Antes de dejar
la tierra, Jesús declaró en la gran comisión los términos de
admisión a la iglesia, o sea al reino.
LA GRAN COMISIÓN
MATEO 28:19,20: "Por tanto, id, y haced discípulos a
todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y
del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden
todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".
MARCOS 16:15,16: "Y les dijo: Id por todo el mundo y
predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y
fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será
condenado".
LUCAS 24:46,47: "Y les dijo: Así está escrito, y así fue
necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los
muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el
arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las
naciones, comenzando desde Jerusalén".
Notemos las partes constitutivas en estos registros
distintos.
Mateo: Hacer discípulos-bautizar en el nombre del Padre, del
Hijo, del Espíritu Santo.
Marcos: Predicar-creer-bautizar-salvación.
Lucas: Predicar-arrepentimiento-remisión de pecados.
Tomando los varios elementos como se mencionan por cada
evangelista, encontramos:
Predicar-creer-arrepentirse-bautizarse-remisión de peca-dos.
De esta Gran Comisión y de los ejemplos bajo la
predicación de los apóstoles aprendemos cómo las personas
vinieron a ser miembros de la iglesia. En una lección
anterior aprendimos que la iglesia tuvo su principio el
primer día de Pentecostés después de la resurrección de
Cristo. Jesús mandó a los apóstoles a quedarse en Jerusalén
hasta ser investidos de poder de lo alto (Lucas 24:49) antes
de comenzar a llevar a cabo la comisión. Esta poder vino el
día de Pentecostés, el día en que fue establecida la iglesia
(Hech. 2:1-4). Esto concuerda con los profetas (Is. 2:14;
Miqueas 4:1,2). Las demostraciones maravillosas de aquel día
atrajeron a la multitud (Hech. 2:1-14). Pedro, comprendiendo
que había llegado el tiempo de operaciones bajo la Gran
Comisión, procedió a predicar a la multitud.
EL SERMÓN DE PEDRO. Es notable que Pedro no usó de
verdades triviales, o de teorías insignificantes, o de
sociología, sino que se dirigió directamente al corazón de
la gente con el hecho de que ellos eran pecadores
condenados, y que el Jesús crucificado por ellos era el
Señor y Cristo reinante. Se compungieron de corazón.
Reconociendo su condición, indagaron sobre la ruta de
escape. Puesto que Pedro no buscaba agradar a los hombres,
sino salvarlos, les respondió al instante: "Arrepentíos, y
bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo
para perdón de los pecados" (Hechos 2). Se ve muy fácilmente
que en este caso hay perfecta armonía con la Gran Comisión.
Comisión: Predicar-creer-arrepentirse-bautizarse-remisión de
pecados.
Primer Sermón: Predicar-creer
arrepentirse-bautizarse-remisión de pecados. No piense nadie
que con sólo un gesto de la mano pueda despedir este asunto
o concluir que no es de ninguna importancia el sermón de
Pedro, porque dijo Jesús:
LAS LLAVES DEL REINO. "Y a ti te daré las llaves del
reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será
atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra
será desatado en los cielos" (Mateo 16:19). Obsérvese que
este sermón ató sobre la gente la necesidad de creer,
arrepentirse y ser bautizados. Los que así obedecieran, iban
a recibir la remisión de sus pecados. Además, recuérdese que
las palabras dichas por Pedro no eran suyas de él, sino que,
de hecho, eran las palabras del Espíritu Santo (Hech.
2:1-4). Si Pedro estuviera presente hoy, guiado por el
Espíritu Santo, él daría la misma respuesta a los que le
preguntaran que la que dio en aquél entonces.
¿LLEGARON ELLOS A SER MIEMBROS DE LA IGLESIA? Dice el
texto: "Así que, los que recibieron su palabra fueron
bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas"
(Hech. 2:41). Nadie duda que los que fueron bautizados así
llegaron a ser miembros de la iglesia. Lucas se refiere a
ellos como iglesia (Hechos 8:1). (Véase Sana Doctrina, Tomo
I, pp. 97-123).
LOS SAMARITANOS
"Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les
predicaba a Cristo...Pero cuando creyeron a Felipe, que
anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de
Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. También creyó
Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con
Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se
hacían, estaba atónito" (Hech. 8:5-13). En este relato de la
obra de Felipe en la ciudad de Samaria, es bien claro que
los procedimientos armonizan plenamente tanto con la Gran
Comisión como con el primer sermón de Pedro predicado bajo
esa Comisión. Felipe predicó el evangelio, hubo creyentes, y
éstos fueron bautizados. El hecho de que se apartaron de la
locura de Simón es prueba de que se arrepintieron (Véase
Sana Doctrina, Tomo II., pp. 113-117).
LA CONVERSIÓN DEL EUNUCO
HECHOS 8:26-40. El señor dirigió a Felipe para que saliera
de Samaria y se fuera al camino que descendía de Jerusalén a
Gaza. Cuando Felipe llegó al lugar designado, vio a un
etiope viajando hacia Gaza. Acercándose al carro según
mandato del Espíritu, oyó al funcionario leyendo al profeta
Isaías. Después de invitado por el hombre, Felipe subió y se
sentó en el carro, "y comenzando desde esta escritura, le
anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino,
llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua;
¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de
todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que
Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y
descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le
bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor
arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió
gozoso su camino". Como era de esperarse, hallamos en este
caso de conversión la misma armonía con la Gran Comisión que
en los otros: es decir, el evangelio fue predicado, el
eunuco creyó y fue bautizado, y seguramente recibió la
remisión de pecados.
LA CONVERSIÓN DE SAULO
HECHOS 9:19; 22:1-16; 26:12-18. Al leer estas referencias
nos damos cuenta, entre otras cosas, de que Saulo iba en
camino a Damasco con el fin de perseguir a la iglesia, de
que le apareció el Señor en el camino, y de que Saulo fue
mandado a irse a Damasco donde se le diría qué hacer.
Hallamos que Pablo creyó. Esto se indica por su pregunta:
"Señor, ¿Qué quieres que yo haga?" Su pronta obediencia
revela su fe. Toda su vida subsecuente es prueba de su
arrepentimiento. Ananías le dijo: Ahora, pues, ¿por qué te
detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados,
invocando su nombre (Hechos 22:16). Este caso de conversión,
como todos los demás, armoniza con la Gran Comisión.
LA CONVERSIÓN DE CORNELIO
HECHOS 10. Aunque Cornelio era de carácter muy excelente, no
era hombre salvo, como lo revela el hecho de que fue
instruido para hiciera venir a Pedro, quien le diría
palabras por las cuales podría ser salvo (Hech. 11:14).
También era hombre de oración, pero oraba para saber qué
hacer. En contestación a sus oraciones, le fue mandado que
hiciera venir a Pedro, quien le diría qué hacer. Habiendo
llegado, Pedro halló a Cornelio y sus amigos congregados
para oír todas las cosas que el Señor había mandado. Con
esta confianza, Pedro les comenzó a predicar el evangelio.
Creyeron (Hech. 15:7-9), se arrepintieron (Hech. 11:18), y
fueron bautizados (Hech. 10:47,48). Se ve también que este
caso, como se esperaba, armoniza con la Comisión.
LA CONVERSIÓN DE LIDIA
HECHOS 16:14,15. Pablo le predicó a ella, y el hecho de que
estuvo atenta a lo predicado, y que fue bautizada, revela
que creyó. No se dice en tantas y cuantas palabras que se
arrepintió, pero nadie cree que Pablo hubiera bautizado a
alguien que no se hubiera arrepentido. Esta conversión
concuerda con la Comisión. Ella creyó, se arrepintió, se
bautizó, y fue salva.
EL CARCELERO
HECHOS 16:19-34. A las cero horas de la medianoche Pablo
predicó a este hombre; él creyó y fue bautizado, según la
dirección de la Comisión, y ciertamente fue salvo. Siendo
empleado de un gobierno pagano, era evidentemente pagano y
sin conocimiento del Dios verdadero, sin embargo, aprendió
bastante en el breve espacio de una hora para llegar a ser
cristiano. Esto es debido al hecho de que deseó aprender la
verdad, y que tuvo a Pablo, predicador del evangelio, para
que le dijera qué hacer. Pablo no perdió tiempo inútilmente
en sermonear o dar conferencias sobre temas populares del
día, sino que predicó el evangelio; le dijo al hombre qué
hacer para ser salvo. Dentro de la hora, el carcelero oyó,
creyó, y fue bautizado.
LOS CORINTIOS
HECHOS, 18:1-8. La narración de esta conversión es breve.
Pablo les predicó, "y muchos de los corintios oyendo creían,
y eran bautizados". Esto también concuerda con los
requisitos de la Comisión. Unos años después de su bautismo,
les escribió Pablo una carta y se dirigió a ellos como "a la
iglesia de Dios que está en Corinto" (1 Cor. 1:2). En la
misma epístola dice: Os prediqué el evangelio "el cual
también recibisteis" (1 Cor. 15:1). 1. Pablo predicó el
evangelio a los corintios. 2. Ellos, "oyendo, creían y eran
bautizados". 3. Luego Pablo se dirigió a ellos como a "la
iglesia de Dios que está en Corinto" (1 Cor. 1:2). Si el
evangelio se predica hoy y si la gente lo oye, cree y es
bautizada, ¿no vendrán así a ser miembros de la iglesia de
Dios? Si no, ¿porqué no? ¿Es usted miembro de la iglesia de
Dios? Si una carta fuera dirigida a la iglesia de Dios en su
pueblo, ¿Caería ella en manos de la que usted es miembro?
ALGUNAS OBSERVACIONES ADICIONALES
Por motivo de la grande confusión resultante de las
varias teorías y prácticas tocante a este asunto de llegar a
ser cristianos, o miembros de la iglesia, no creemos que
esta lección estaría completa sin otras cuantas
observaciones referentes a estas cuestiones. Si la gente
estuviera contenta con ser sencillamente cristianos y con
pertenecer tan sólo a la iglesia del Dios vivo, no
existirían muchos de estos problemas molestos. En los días
de los apóstoles, no había tal cosa como denominaciones. Los
discípulos de Cristo de aquel entonces eran sencillamente
cristianos.
CREDOS HUMANOS. En los días de los apóstoles a la gente
no la molestaron los credos humanos, porque tales cosas no
existían entonces. Esto siendo la verdad, ¿por qué debe uno
ahora dejar que tales cosas le molesten, o por qué debe la
gente suscribirse a ellos? Tenemos la Biblia, la inspirada
Palabra de Dios, y no necesitamos otro guía. A los ojos de
Jehová, ella basta para toda necesidad religiosa (2 Pedro
1:3; 2 Tim. 3:16,17; Juan 8:31,32; 12:48,49; Hech. 4:19,20;
5:27--29; Gál. 1:8; 1 Ped. 4:11; 2 Tim. 2:2; 1:13; Fil. 4:9;
2 Juan 9,10). A un credo que contenga menos que la Biblia le
falta; y a uno que contenga más que la Biblia le sobra.
¿ES UNA IGLESIA TAN BUENA COMO LA OTRA? Hay un gran
número de iglesias fundadas por hombres en el mundo, y
posiblemente de éstas una es tan buena como la otra; pero
seguramente nadie, si reverencia al Señor, cree que los
hombres puedan edificar una iglesia tan buena como la
edificada por el Señor. Si la gente en todas las iglesias es
el pueblo de Dios, entonces dividirlo en muchas sectas
distintas, o iglesias, es una violación positiva de la
voluntad de Dios (1 Cor. 1:10-15; 3:1- 7; Ef. 4:3,4; Juan
17:20-21). En medio de la confusión sobre las muchas
denominaciones de hoy, parece haberse olvidado que el Señor
las reprueba a todas ellas. ¿Insiste usted en que hay gente
buena en todas las iglesias? ¿Es la doctrina peculiar de
toda denominación lo que la hace buena, o no es verdad que
son buenas a pesar de las doctrinas peculiares que hacen que
sean denominaciones? A veces se sugiere que en la parábola
de la vid y los pámpanos (Juan 15) se enseña la lección de
iglesias o denominaciones diferentes. En esta parábola
declara Jesús que él es la vid y que los discípulos son los
pámpanos. "El que en mí no permanece, dijo Cristo, será
echado fuera como pámpano". Algunos creen que las siete
iglesias de Asia (Apoc. capítulos 2 y 3) eran
denominaciones. Éstas eran congregaciones locales en los
pueblos mencionados.
PREDICACIÓN SENSACIONAL. El predicador sensacional busca
excitar las emociones más bien que enseñar a la gente qué es
ser cristianos. El excita a la gente. Los métodos empleados
para persuadir a la gente a expresar algún deseo de ser
salva, como por ejemplo firmar tarjetitas o nombrar a la
iglesia de su preferencia, le parecen extraños al que lee y
respeta el Nuevo Testamento. Bajo emoción alguna gente
profesa creer en Cristo y es declarada salva por el pueblo,
mientras que no ha obedecido al evangelio. Que compare el
lector el proceso en las reuniones dirigidas por uno de
estos evangelistas sensacionales con la narración de eventos
de reuniones dirigidas por hombres inspirados, los cuales ha
estado estudiando en esta lección, y vea qué distintos son
sus métodos y predicación.
LA CONVERSIÓN. Frecuentemente, pensando que la conversión
es alguna cosa mística que Dios envía sobre uno, la persona
espera en lugar de hacer prontamente lo que Dios ha mandado.
Cree que el pecador ha de ser del todo pasivo en esto y
espera que Dios envíe de arriba el poder. Sin embargo,
conversión significa volverse, y cuando alguno se vuelve del
pecado a Dios, se convierte. La Versión Moderna, en Hech.
3:19 dice: "Arrepentíos pues, y volveos a Dios"; mientras
que la Versión de Valera dice, "Arrepentíos y convertíos".
Nótese, pues, que es deber del individuo arrepentirse y
volverse; la responsabilidad de esto es de él. El puede y
está obligado a volverse. Un hombre salvo es un hombre
convertido. La idea mística de la conversión, como es
afirmada por las denominaciones, nunca fue predicada por
ningún hombre inspirado. En aquel entonces Cristo fue puesto
delante de la gente en todo sermón; creyeron en él, se
arrepintieron de sus pecados, fueron bautizados, y fueron
salvos. Así se volvieron de Satanás a Dios. No hubo nada de
misterio en esto, y nadie se quedaba esperando a que se le
convirtiera, o se le salvara. No habría problema hoy si
todos siguieran estos ejemplos inspirados.
EL RENACIMIENTO. Cristo le dijo a Nicodemo: "Os es
necesario nacer de nuevo" (Juan 3:7-Versión Moderna). Este
es lenguaje figurado. Pero cuando hombres inspirados dijeron
a pecadores que inquirieron por la salvación qué hacer para
ser salvos, nunca les dijeron que nacieran de nuevo. La
gente no hubiera entendido lo que eso requería. Ignoraron
toda expresión figurada y dijeron a la gente en términos
sencillos qué hacer para ser salva. Cuando la gente preguntó
el día de Pentecostés qué era necesario hacer, no les dijo
Pedro que nacieran de nuevo sino que dijo en lenguaje
sencillo: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en
el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados" (Hechos
2:38). Al hacer esto llegaron a ser hijos de Dios. Hacer
estas cosas es nacer de nuevo y llegar a ser hijos de Dios.
Pablo dice: "pues todos sois hijos de Dios por la fe en
Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en
Cristo, de Cristo estáis revestidos" (Gál. 3:26,27).
SOBRE CONSEGUIR LA RELIGIÓN. En ciertas partes hay
quienes hablan de "conseguir la religión". Sin embargo, no
se halla tal idea o expresión en la Biblia. La religión de
los judíos es mencionada (Hech. 26:5), pero era cosa qué
creer y practicar, y no cosa qué conseguir. La palabra
"religión" es aplicada una vez a la vida cristiana: "La
religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta:
Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones,
y guardarse sin mancha del mundo" (Sant. 1:27). Así es que
la religión pura y sin mácula consiste en ayudar a los
necesitados y en guardarse sin mancha del mundo. Esto es una
vida qué vivir, pero no una cosa qué conseguir. Un hombre no
salvo, un hombre que es de este mundo, no puede hacer las
cosas que Santiago llama en este pasaje la religión pura.
Puede ayudar a los necesitados; pero no puede guardarse sin
mancha del mundo por la simple razón de que él es parte del
mundo. Puede salvarse del mundo, y luego ayudar a los
necesitados y guardarse sin mancha del mundo, pero no puede
"conseguir" lo que llama Santiago la religión pura. Una
persona puede ser religiosa y a la vez no ser cristiano.
Pablo tuvo que abandonar la religión de los judíos para
llegar a ser cristiano. Todo pagano tiene que abandonar su
religión para ser salvo. Después de salva, cualquier persona
puede hacer las cosas que según Santiago constituyen la
religión pura; pero no "consigue" uno el ayudar a los
necesitados, ni "consigue" el guardarse sin mancha del
mundo. Estas cosas se hacen. Si alguien "consigue" una
religión, es religión de otra clase.
* * *
Temas para investigación y estudio:
1. ¿Qué es adoración vana?
2. Métodos de predicadores inspirados. 3. Discusión sobre la
conversión delos del día de Pentecostés.
4. Felipe y su obra.
5. Pablo como predicador.
* * *
Preguntas:
1. ¿Cuándo fue establecida la iglesia? 2. Cítese de
memoria la Gran Comisión. Dése referencia.
3. Dénse las partes constitutivas de cada narración de la
Comisión.
4. ¿Dónde aprende uno cómo llegar a ser miembro de la
iglesia?
5. ¿Por qué cosa habían los apóstoles de esperar en
Jerusalén?
6. ¿Cuándo comenzaron a trabajar bajo la Gran Comisión?
7. ¿Qué era el tema central del sermón de Pedro?
8. Léase en voz alta ese sermón.
9. ¿Qué resultado tuvo ese sermón?
10. ¿Qué fue la contestación de Pedro a los que preguntaron?
Cítese el pasaje.
11. ¿Armoniza esta contestación con la Gran Comisión?
12. ¿Qué son las llaves del reino?
13. ¿Qué significa la frase "atar y desatar"?
14. Muéstrese que los del día de Pentecostés llegaron a ser
miembros de la iglesia.
15. ¿Por qué fue Felipe a Samaria?
16. ¿Qué predicó él? Cítese el pasaje.
17. ¿Qué resultado tuvo su predicación?
18. Dése prueba de que se arrepintieron.
19. ¿Por qué salió Felipe de Samaria?
20. ¿En qué dirección se fue? ¿A quién encontró y ¿Dónde?
21. Nárrese la historia del encuentro y la predicación.
22. Muéstrese que las cosas hechas armonizan con la Gran
Comisión.
23. ¿Quién era Saulo?
24. ¿Qué carácter tenía?
25. ¿A dónde iba? ¿Para qué? ¿Experimentó él cambio de
motivos?
26. ¿Quién lo encontró en el camino?
27. ¿Cuáles preguntas hizo Saulo? Cítense las preguntas y
las respuestas.
28. ¿Quién le fue enviado en la ciudad?
29. ¿Qué le dijo Ananías que hiciera? Cítese.
30. Muéstrese que Saulo creyó y se arrepintió.
31. Muéstrese que las cosas hechas concuerdan con la Gran
Comisión.
32. ¿Quién era Cornelio?
33. ¿Estaba salvo cuando le apareció un ángel? Cítese el
pasaje.
34. Descríbanse la visita y el sermón de Pedro.
35. Muéstrese que la conversión de Cornelio armoniza con la
Gran Comisión.
36. ¿Quién era Lidia?
37. ¿Dónde está Tiatira?
38. Descríbase su conversión.
39. ¿Dónde está Filipos?
40. ¿Cómo fueron tratados Pablo y Silas en Filipos?
41. ¿Cuáles eventos introdujeron la predicación al carcelero?
42. ¿Qué es un pagano?
43. ¿Qué pasó dentro de la hora?
44. ¿Qué hay de evidencia de que se arrepintió el carcelero?
45. ¿Dónde fue bautizado?
46. ¿Dónde está Corinto? ¿Cuál era la nacionalidad de los
corintios?
47. ¿En qué parte se narra su conversión?
48. Nárrese la historia de su conversión.
49. ¿Qué prueba que ellos llegaron a ser miembros de la
iglesia?
50. ¿Harán hoy las mismas cosas que uno sea miembro de la
iglesia?
51. ¿Quién recibiría una carta dirigida a la "iglesia de
Dios" en el pueblo suyo?
52. ¿Qué es un credo humano? ¿Quiénes los usan?
53. Pruébese que la Biblia es guía suficiente.
54. ¿Por qué no es tan buena una iglesia como la otra?
55. Si uno sigue las instrucciones de la Biblia, ¿a qué cosa
será guiado?
56. Pruébese que la división es mala.
57. ¿Qué da principio a denominaciones?
58. ¿Qué simbolizan la vid y los pámpanos?
59. ¿Qué eran las siete iglesias de Asia?
60. ¿Dónde estaban?
61. Descríbanse los métodos de los predicadores
sensacionales.
62. Muéstrese la diferencia entre su predicación y la de los
apóstoles.
63. ¿Qué debe ser el objeto del predicador?
64. ¿Es activo o pasivo el pecador en la conversión?
65. Descríbanse los resultados de la predicación falsa.
66. ¿Qué es conversión?
67. Dése el proceso de la conversión.
68. Descríbase el renacimiento.
69. ¿Qué es la religión pura? ¿La conseguimos?
70. ¿Qué es religión vana?