Sana doctrina
Tomo III
Por C. R. Nichol
y
R. L. Whiteside
Nueva versión de Valente Rodríguez G.

Copyright June, 1999

Derechos reservados junio, 1999

 
 

 

CAPÍTULO OCHO
 

LOS ANCIANOS

Todo cuerpo de gente debe tener gobierno. Cristo es el Rey en el gobierno divino, y no hay clases privilegiadas. En la iglesia todo miembro tiene trabajo qué hacer, y esta obra es funcional más bien que oficial. El ojo puede guiar a los otros miembros del cuerpo, pero no los manda. La mano sirve al cuerpo, pero no es esclava del cuerpo. No conviene que haya dominio de un miembro sobre otro. Pablo advierte a la iglesia de Roma contra tener "más alto concepto de sí que el que debe tener" (Rom. 12:3), y usa el cuerpo como ilustración para dar vigor a la amonestación. Estando todavía Cristo con ellos, los discípulos clamaron pidiendo posiciones de honor. Cristo los llamó y les dijo: "Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos" (Mat. 20:20-28).

LA DIGNIDAD OFICIAL
¿Contradice Pablo a su Señor cuando dice: "Si alguno anhela para sí el oficio de obispo, buena obra desea" (1 Tim. 3:1 Versión Moderna). Una traducción más exacta y literal sería: "Si alguno anhela superintendencia, buena obra desea". Aunque se deje la palabra oficio en el texto, no aprueba la idea de sea el obispo una dignidad oficial; porque la palabra enseña que es una obra qué anhelar, no una posición oficial. La palabra "oficio" tiene varios significados, siendo uno de ellos "la función propia de alguna cosa". En este sentido tiene oficio o función cada miembro del cuerpo, como es el oficio del ojo ver y el del oído oír. Tenemos en el cuerpo muchos miembros, pero todos los miembros no tienen el mismo oficio (operación) (Rom. 12:4). Como en el cuerpo físico, así también en el cuerpo de Cristo, no se le agrega ninguna dignidad oficial a un miembro sobre otro.

LOS DEBERES DEL OBISPO

DEFINICIÓN. Un obispo es un superintendente. Esto significa la palabra. Puesto que la edad y la experiencia son necesarios para la obra, fueron seleccionados los obispos de entre los más ancianos y los de experiencia de la iglesia; por lo tanto, las palabras "obispo" y "anciano" frecuentemente se hallan usadas alternativamente. Pero no se sigue que todos los hombres de edad en la congregación sean obispos o ancianos de la congregación. La edad sola no proporciona las cualidades necesarias. En Hechos 20:17 se dice que Pablo mandó llamar a los ancianos de la iglesia de Efeso, y en su discurso a ellos los llama obispos.

DEBERES, HECHOS 20:17-35. El versículo 28, dice: "Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre".

El deber del anciano es doble: (1) "Mirad por vosotros". Si un anciano reconociera la obligación solemne que descansa sobre él, y las horrorosas consecuencias, tanto para él como para la iglesia, de fracasar en llenar la medida de confianza depositada en él, no estaría satisfecho hasta hacer un examen severo de sí mismo. Preguntas como éstas le vendrán a la mente: ¿Entran en esto que estoy para hacer motivos egoístas? ¿Poseo yo esas cualidades de liderazgo que inspiran confianza y animan a otros a seguir? ¿Sé yo bastante de Biblia para enseñar esta iglesia? ¿Tienen los miembros confianza en mí sinceridad a tal grado que les impresiona lo que digo? Apacentar la iglesia es comunicar conocimiento bíblico a ella de tal manera que lleguen a ser hombres y mujeres mejores. Un obispo tiene que ser un director, no solamente en obra, sino también en carácter y conocimiento. (2) "Y por todo el rebaño". Cada miembro ha de ser el objeto de su cuidado constante. No debe tener favoritos y en su vista no debe de haber ni ricos ni pobres. Por supuesto tiene qué manifestar una solicitud especial para los que más lo necesiten. "Para apacentar la iglesia". Muchos evidentemente no reconocen el significado de "apacentar" la iglesia. Presentar el mismo discurso todos los domingos a la congregación no es edificarla-no es apacentarla. Hacer su deber requiere preparación diligente y un esfuerzo especial para presentar a la congregación esas verdades en términos que le interesen. Un anciano sabio reconoce el hecho de que él no puede siempre presentar toda la enseñanza necesaria. Estudiará las necesidades de la congregación y pedirá ayuda a los que están especialmente preparados para la obra que se necesita. Son serios, si no fatales, a la congregación los resultados cuando un anciano se imagina que le toca a é1 toda la enseñanza. El deber de los ancianos es tener cuidado de que la congregación sea debidamente enseñada y desarrollada.

LA PLURALIDAD DE ANCIANOS
Cada congregación tenía una pluralidad de ancianos, u obispos, después de haber existido un tiempo suficiente para desarrollarlos. Éstos fueron seleccionados de entre los más maduros, de más experiencia, más entendidos, y más piadosos de las iglesias Hechos 14:23; 20:17; Tito 1:5)

LA NECESIDAD DE CUALIDADES
El carácter da la obra de los obispos hace esenciales ciertas cualidades. Los hombres que piensan saben la naturaleza de las cualidades necesarias para la obra de un obispo, aun si no estuviera revelada ninguna. En asuntos de negocio no hay ley estipulada dando las cualidades que alguien tiene qué poseer para ser el director de una casa comercial, pero quien sabe la naturaleza de la obra que ha de hacerse sabe las cualidades necesarias para que se haga la obra. Comúnmente la gente no dedica el cuidado y la atención para escoger a sus directores religiosos que dedica para seleccionar a sus directores de negocios. Sabiendo esto, el Señor especificó las cualidades requeridas en el anciano. Estas cualidades no son impuestas arbitrariamente, sino que son esenciales para la ejecución de la obra. Pablo dice: "Es pues necesario que el obispo" (Versión Moderna)-y luego menciona las cualidades. Nombrar "anciano" a alguien que no tenga estas cualidades no hace que sea anciano como tampoco se hace alguno cristiano con inscribir su nombre en un registro de la iglesia. Para ser anciano, hay ciertas cosas "qué ser" uno; y para ser cristiano, hay ciertas cosas "qué hacer". Le dijo el Señor a Saulo que indagaba: "Vé a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas". Si Pablo hubiera ignorado "lo ordenado", no hubiera llegado a ser cristiano. El Señor mismo ordenó las cualidades de anciano. Nuestros amigos denominacionales han decidido que una de las cosas que el Señor ordenó para que uno sea cristiano no es esencial, y hay entre nosotros algunos quo han decidido que no son esenciales algunas de las cosas requeridas para que uno sea anciano. Hay tanta falta de respeto para el Señor y tanta deslealtad, en una cosa como en la otra.

LAS CUALIDADES

Léase cuidadosamente 1 Tim. 3:1-10; Tito 1:5-11; 1 Pedro 5:1-4. "Es pues necesario que el obispo sea" (Versión Moderna)-
1. "IRREPRENSIBLE". Que no sufra la iglesia vergüenza ni
reproche a causa de la conducta de sus ancianos. No debe de haber métodos sospechosos en sus negocios ni conducta irregular en su vida social. "Debe además tener buen testimonio de los de afuera, no sea que caiga en vituperio y en lazo del diablo" (Versión Moderna).
Métodos sospechosos en tratar los asuntos de la iglesia le harán peculiarmente ineficaz para la obra.

2. "MARIDO DE UNA MUJER". Siempre conviene estar seguro. El llorado hermano J. W. McGarvey dijo:
"Si fuera yo anciano de la iglesia, y se me muriera la esposa, me presentaría ante la iglesia el domingo próximo y renunciaría". La persona reflexiva prontamente puede entender por qué debe tener esposa el anciano que ejecuta su deber.

3. "DUEÑO DE SÍ MISMO". Por supuesto, no puede ser anciano un borracho.

4. "DE BUEN SENTIDO" (Versión Moderna). No frívolo, no mundano. No debe actuar por impulso o pasión, sino por pensamiento sobrio y concienzudo. Un anciano puede dañar incalculablemente a la iglesia o hacer injusticia a un miembro si es dado a actuar por impulso o por pasión.

5. "DECOROSO". Según definición de Thayer: "Bien arreglado, decoroso, modesto." Debe ser tan decoroso, y su vida tan arreglada, que gane el respeto y la admiración de todos.

6. "HOSPITALARIO" (Versión Moderna). Literalmente, "uno que ama a los extranjeros"

7. "APTO PARA ENSEÑAR". Experimentado en enseñar. Si no es más entendido en las Escrituras que los miembros, no los puede enseñar; si no puede hacer avanzar a la iglesia en conocimiento bíblico, no puede ser anciano. Su conocimiento de la lengua que habla, y su saber general tienen que ser de tal naturaleza que él pueda ganar la atención de la gente de su vecindario. Los vecindarios difieren en su saber general y conocimiento bíblico. Por eso uno que podría enseñar en un vecindario tal vez en otro no serviría bien para anciano. Ciertamente uno no es "apto para enseñar" si no puede ganar el respeto y la atención de la gente. Un hombre ignorante no puede ser "apto para enseñar" uno tiene que poder interesar a otros en lo que tiene para enseñarles. Un anciano, pues, según el lenguaje de Pablo a Tito, tiene que poder "exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores... a los cuales es preciso tapar la boca".

8. "NO DADO AL VINO". Un anciano no debe ser pendenciero, ni abusador, ni grosero. Que se manifieste a todos su conducta caballerosa.

9. "NO HERIDOR". No "heridor, listo para golpear; pugnaz, contencioso, persona de riña" (Thayer).

10. "APACIBLE" (Versión Moderna). "Decoroso" propio, imparcial, justo, moderado, gentil." Tiene que respetar debidamente los sentimientos y preferencias de otros. Tiene que ser hombre discreto.

11. "NO PENDENCIERO". Es menester "contender ardientemente por la fe", (Judas 3), pero uno que es de espíritu contencioso que contiende sobre cuestiones no de principio sino solamente de preferencias, es una molestia y un estorbo en cualquier parte. Este espíritu contencioso ha traído como resultado incontables problemas en las iglesias. Tienen que ser libres los ancianos de este espíritu.

12. "NO AVARO". "No codicioso de ganancias deshonestas". "Ganancias deshonestas" son lucros no honrados e indignos. Un anciano tiene que ser honesto en todo negocio; él no debe apasionarse por riquezas, ni debe ningún cristiano. "Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición" (1 Tim. 6:9).

13. UN BUEN DIRIGENTE. "Que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?)" "Y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía". Antes que puedan ser ancianos, es necesario que los hombres demuestren la habilidad de gobernar.

14. "NO UN NEÓFITO". No nuevo converso. Tiene que haber sido cristiano por suficiente tiempo para desarrollar un carácter que demuestre la habilidad de ocupar el lugar. Que no sea hombre engreído, a causa de su posición de anciano, y así caiga en juicio del diablo. Nada es más dañoso que un anciano crea que ha sido exaltado sobre los demás miembros de la iglesia.

15. "NO SOBERBIO". No "se agrada a sí mismo, obstinado, arrogante" (Thayer). El hombre obstinado busca hacer todo a su satisfacción personal, a pesar del deseo de la congregación o de la ley del Señor, y tal espíritu lo conduce a una interpretación viciosa de la palabra de Dios para lograr justificar su proceder, y su artimaña y maquinación para realizar sus propósitos. En lugar de cuidar tiernamente del miembro más débil conforme lo hace un buen pastor, él sigue su propio curso sin importarle el bienestar espiritual de los miembros. Tal espíritu y tal conducta no pueden menos que traer contención constante y hacer que algunos se retiren del redil. Así él, por su propio agrado, destruye al individuo por quien Cristo murió y causa heridas a la iglesia por la cual derramó su sangre.

16. "NO IRACUNDO". Nunca debe ser considerado para ser anciano el hombre irascible e impetuoso. El hombre de este carácter debe de tener suficiente respeto para la palabra de Dios y la iglesia para rehusar servir en esa capacidad, aun si es escogido. Tales hombres no pueden ser rectos y justos en su tratamiento de otros. Tiene el anciano una posición difícil qué ocupar, y debe poder mantener administración judicial, aún bajo provocación.

17. "AMADOR DE LO BUENO". Si uno ama lo bueno en el carácter humano, también amará a los hombres buenos y buscará desarrollar lo bueno en los hombres.

18. "JUSTO". Ha de ser justo en sus tratamientos con los hombres y en su juicio respecto a ellos. Si su actitud hacia otros es gobernada por el prejuicio, la pasión y el egoísmo, no puede ser recto y justo hacia ellos. El tratamiento injusto puede destruir un alma por la cual el anciano tendrá que dar cuenta.

19. "SANTO". Es decir, separado del mundo. Un anciano de carácter mundano no puede desarrollar una membresía espiritual, sino que con toda probabilidad desarrollará orgullo y deseo de exhibición mundana en la iglesia.

20. "RETENEDOR DE LA PALABRA FIEL". "Retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen".

21. "DUEÑO DE SÍ MISMO". Si no puede gobernarse a sí mismo, tampoco puede a otro.

22. "VOLUNTARIO". Pedro exhorta a los ancianos a que tengan el cuidado de la grey "no por fuerza, sino voluntariamente," y según Pablo el anciano debe de desear la obra-no el oficio. No puede uno tener éxito en una
obra que acepta de mala gana e involuntariamente; sin embargo, si emprende la obra solamente por el honor que le pueda traer, é1 está descalificado.

23. "NO UN DICTADOR". "No como teniendo señorío sobre las heredades del Señor." No debe un anciano sencillamente por ser anciano, buscar forzar su voluntad o preferencia sobre la congregación, en lo que ella proponga, donde la verdad de las Escrituras no esté involucrada. Que él tenga en alta estima a la congregación, y ella a él.

24. "EJEMPLO DE LA GREY". "sino siendo ejemplos de la grey". Son vanos todos los esfuerzos de los ancianos en enseñar y dirigir, a menos que sus vidas estén exentas de faltas. El carácter de uno es la mejor indicación de su concepto de la justicia.

Al estudiar las cualidades de los obispos, ha de considerarse esto: Pablo le dijo a Timoteo las cualidades que tienen que tener los ancianos; también a Tito se las dijo. Probablemente uno no sabía de la carta dirigida al otro. Cada uno tenía solamente la carta dirigida a é1 para guiarle en el asunto. Por lo tanto parece seguirse que si uno posee las cualidades mencionadas en cualquiera de las dos cartas, sería justificada una iglesia en seleccionarlo para ser obispo. Tal vez no posee ninguno en alto grado todas las cualidades, pero para ser anciano uno debería poseer en grado notable todas las cualidades mencionadas cuando menos en una de las cartas. Ciertamente se entiende que es necesario que un anciano posea todas las cualidades esenciales al carácter cristiano bien redondeado, y además posea características indispensables que son esenciales a la dirección y a la comunicación de conocimiento.

LA SELECCIÓN DE ANCIANOS

Es posible que haya en la membresía de la congregación varios que posean las cualidades necesarias. Pablo dijo a los ancianos de la iglesia de Efeso que el Espíritu Santo hace ancianos u obispos y también hace cristianos, pero solamente cuando son obedecidas las enseñanzas del Espíritu Santo. Si un "anciano" no posee las cualidades propuestas por el Espíritu Santo, y si no es seleccionado por la iglesia según manda el Espíritu Santo, es anciano hecho por hombre, y un anciano hecho por el hombre no es más bíblico que un cristiano hecho por el hombre.

No hay manera especifica revelada en las Escrituras por la cual hayan de ser seleccionados los ancianos, pero es entendido comúnmente por los estudiantes de la Biblia que el método usado en la selección de los siervos públicos de la iglesia, capítulo seis de los Hechos nos proporciona una guía para tales asuntos. Los apóstoles dijeron a la multitud de los discípulos: "Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo" (Hechos 6:3). Hombres inspirados hicieron saber las cualidades, y se les mandó a los hermanos encontrar a los hombres. Esto de necesidad requiere conferencias los unos con los otros, para que sean hallados los que poseen las cualidades necesarias. Al usarse este método sin pasión ni prejuicio, no habrá dificultades después de la selección. No le toca a un predicador visitante, ni a unos cuantos hombres de la congregación, hacer la selección de los ancianos; tampoco toca a los ancianos, cuando necesita la congregación ancianos adicionales, seleccionar otros para servir con ellos. Los ancianos no constituyeron el cuerpo que se perpetúe solo. La congregación debe seleccionar los obispos. Si se cambiara un anciano para otro lugar, no es obispo en el lugar nuevo, a menos que la congregación en ese lugar lo seleccione para eso, y no puede hacer esto hasta que haya residido él con la congregación suficiente tiempo para probar su idoneidad para la obra. Un nuevo converso no puede ser anciano en una congregación.

LA ACTITUD DE LA CONGREGACIÓN HACIA LOS ANCIANOS

Se ha reconocido la necesidad de tener ancianos en la congregación, se han hallado los hombres que poseen las cualidades y se ha puesto en sus manos la responsabilidad de la obra; son ellos los seleccionados de la misma congregación. Ahora, ¿cuál es la actitud de la congregación hacia ellos?

"Acordaos de los que en tiempo pasado tenían el gobierno de vosotros, los cuales os hablaron la palabra de Dios; y considerando cuál ha sido el fin de su piadosa manera de vivir, e imitad su fe" (Heb. 13:7-Versión Moderna).

LOS ANCIANOS QUE SON REMUNERADOS. En el servicio de Jehová es necesario que cada cristiano dedique una porción de su tiempo a ello. En los días de los apóstoles, en algunos casos, los ancianos que servían a la congregación dedicaban tanto tiempo a la obra que era necesario remunerarlos por su obra. Si la obra de la iglesia demanda mucho tiempo de los ancianos, la congregación así beneficiada por sus labores no debería dejarlos sufrir la pérdida de sus negocios, sino que les debería pagar.

Que los ancianos eran sostenidos por la iglesia es conclusión de la declaración de que no deben aceptar la obra de ancianos con el fin de recibir alguna ganancia (1 Pedro 5:2). "Los ancianos que gobiernan bien, sean tenidos por dignos de doble honor, mayormente los que trabajan en predicar y enseñar. 18 Pues la Escritura dice: No pondrás bozal al buey que trilla; y: Digno es el obrero de su salario" (1 Tim. 5:17, 18).

"REMOVIENDO A UN ANCIANO". Un hombre que posee las cualidades y que ha sido seleccionado por la congregación para ser uno de los obispos, permanecerá siendo anciano en esa congregación mientras que posea las cualidades, o hasta que se mude de casa. Recuérdese que los ancianos son humanos, y aunque se equivocan como lo hacen todos los humanos, es mejor ayudarlos a vencer tales equivocaciones, sabiendo que "velan por vuestras almas", que organizar un motín, intentar despedirlos, o demandar su renuncia. Recuérdese que si en la congregación hay un anciano-un hombre poseyendo las cualidades, quien ha sido seleccionado como obispo de la congregación-es anciano hecho por el Espíritu Santo. Es posible que parece ser el culpable de cosas que le declaran indigno de ser anciano, pero aun en tal caso debe de recibir una audiencia justa. Es nada menos que espíritu de motín que uno, teniendo disgusto para con los ancianos, proponga la renuncia de ellos, y trate de llevarlo a cabo par medio de voto popular, sin haberles dado a los ancianos oportunidad de un juicio justo.

LA RENUNCIA. La superintendencia de una congregación es un deber puesto sobre un hombre calificado por la congregación, y según la dirección del Espíritu Santo. Nadie puede renunciar un deber o responsabilidad inocentemente. Tal vez sería mejor decir que no puede no de ninguna manera renunciar su superintendencia; solamente puede evadir el cumplimiento de su deber, y rehusar cumplir su deber es pecado. Si un hombre descubre que no posee las cualidades necesarias, sea justo con la congregación y consigo mismo, y avise a la congregación que ya no puede ejercer en esa capacidad.
* * *
Temas para investigación y discusión:

1. Los ancianos de Israel
2. La imposición de las manos
3. Los diáconos de la iglesia.
4. La obra de la mujer en la iglesia.
5. ¿Qué pueden hacer los jóvenes en la iglesia?
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Preguntas:

1. ¿Cuál es el oficio del ojo de uno?
2. ¿Quién es llamado grande por Cristo? Dése la narración 3. ¿Hay oficiales de entre los miembros del cuerpo único? 4. ¿Es oficial un anciano?
5. ¿Es oficial él en algún sentido en que no lo sean los otros miembros?
6. ¿Qué es un obispo?
7. ¿De entre quiénes fueron seleccionados los obispos?
8. ¿Cuál es la diferencia entre un anciano y un obispo?
9. ¿Cuál es el deber de los ancianos? Cítese.
10. ¿Qué significa apacentar la iglesia?
11. ¿Se requiere que solamente los ancianos apacienten?
12. Cítense pasajes que demuestren que había pluralidad de ancianos en las iglesias.
13. ¿Por qué es preciso que tengan cualidades los ancianos?
14. ¿Nombra el Señor las cualidades requeridas? Dénse los pasajes.
15. ¿Qué significa "irreprensible?"
16. ¿Tiene que ser el anciano marido de una mujer? ¿Tiene que ser casado?
17. ¿Que significa "templado?"
18. ¿Qué significa "de buen sentido?"
19. Defínase "modesto".
20. ¿Qué es la hospitalidad?
21. ¿Cuándo es uno apto para enseñar?
22. ¿Qué es un pendenciero?
23. ¿Cuándo es uno heridor?
24. ¿Qué es ser apacible?
25. ¿Cuándo es uno litigioso?
26. ¿Qué es amar el dinero?
27. ¿Qué son ganancias deshonestas?
28. ¿Qué es un buen dirigente?
29. ¿Qué es un neófito?
30. ¿Qué es un hombre soberbio?
31. ¿Qué significa "no iracundo?"
32. ¿Por qué debe amar uno a Dios?
33. ¿Qué es un hombre justo?
34. ¿Qué es un hombre santo?
35. ¿Qué es ser retenedor de la palabra?
36. ¿Por qué debe ser uno continente?
37. ¿Por qué deben ser "voluntarios" los ancianos? ¿voluntarios en qué?
38. ¿Qué es "tener señorío sobre una congregación?"
39. ¿En qué manera deben ser ejemplo de la grey los ancianos?
40. ¿Qué diremos de las cualidades nombradas en las cartas a Timoteo y a Tito?
41. ¿Cómo hace ancianos el Espirita Santo?
42. ¿Cómo hace cristianos el Espíritu Santo?
43. ¿Qué es un anciano hecho por el hombre?
44. ¿Qué es un cristiano hecho por el hombre?
45. ¿Quién selecciona a los ancianos?
46. Si un anciano se muda de casa, ¿es anciano en el nuevo lugar?
47. ¿Cuál debe ser la actitud de la iglesia hacia los ancianos?
48. ¿Es justo pagar a los ancianos?
49. ¿Puede ser despedido un anciano?
50. ¿Puede un anciano renunciar a su puesto?

**cuándo fue establecida la iglesia y por qué debe uno ser miembro de la iglesia. Ahora venimos a aprender cómo llegar a ser miembro de la iglesia de Dios. Antes de dejar la tierra, Jesús declaró en la gran comisión los términos de admisión a la iglesia, o sea al reino.

LA GRAN COMISIÓN

MATEO 28:19,20: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo".

MARCOS 16:15,16: "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado".

LUCAS 24:46,47: "Y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén".

Notemos las partes constitutivas en estos registros distintos.
Mateo: Hacer discípulos-bautizar en el nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo.
Marcos: Predicar-creer-bautizar-salvación.
Lucas: Predicar-arrepentimiento-remisión de pecados.
Tomando los varios elementos como se mencionan por cada evangelista, encontramos: Predicar-creer-arrepentirse-bautizarse-remisión de peca-dos.

De esta Gran Comisión y de los ejemplos bajo la predicación de los apóstoles aprendemos cómo las personas vinieron a ser miembros de la iglesia. En una lección anterior aprendimos que la iglesia tuvo su principio el primer día de Pentecostés después de la resurrección de Cristo. Jesús mandó a los apóstoles a quedarse en Jerusalén hasta ser investidos de poder de lo alto (Lucas 24:49) antes de comenzar a llevar a cabo la comisión. Esta poder vino el día de Pentecostés, el día en que fue establecida la iglesia (Hech. 2:1-4). Esto concuerda con los profetas (Is. 2:14; Miqueas 4:1,2). Las demostraciones maravillosas de aquel día atrajeron a la multitud (Hech. 2:1-14). Pedro, comprendiendo que había llegado el tiempo de operaciones bajo la Gran Comisión, procedió a predicar a la multitud.

EL SERMÓN DE PEDRO. Es notable que Pedro no usó de verdades triviales, o de teorías insignificantes, o de sociología, sino que se dirigió directamente al corazón de la gente con el hecho de que ellos eran pecadores condenados, y que el Jesús crucificado por ellos era el Señor y Cristo reinante. Se compungieron de corazón. Reconociendo su condición, indagaron sobre la ruta de escape. Puesto que Pedro no buscaba agradar a los hombres, sino salvarlos, les respondió al instante: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados" (Hechos 2). Se ve muy fácilmente que en este caso hay perfecta armonía con la Gran Comisión. Comisión: Predicar-creer-arrepentirse-bautizarse-remisión de pecados.
Primer Sermón: Predicar-creer arrepentirse-bautizarse-remisión de pecados. No piense nadie que con sólo un gesto de la mano pueda despedir este asunto o concluir que no es de ninguna importancia el sermón de Pedro, porque dijo Jesús:

LAS LLAVES DEL REINO. "Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos" (Mateo 16:19). Obsérvese que este sermón ató sobre la gente la necesidad de creer, arrepentirse y ser bautizados. Los que así obedecieran, iban a recibir la remisión de sus pecados. Además, recuérdese que las palabras dichas por Pedro no eran suyas de él, sino que, de hecho, eran las palabras del Espíritu Santo (Hech. 2:1-4). Si Pedro estuviera presente hoy, guiado por el Espíritu Santo, él daría la misma respuesta a los que le preguntaran que la que dio en aquél entonces.

¿LLEGARON ELLOS A SER MIEMBROS DE LA IGLESIA? Dice el texto: "Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas" (Hech. 2:41). Nadie duda que los que fueron bautizados así llegaron a ser miembros de la iglesia. Lucas se refiere a ellos como iglesia (Hechos 8:1). (Véase Sana Doctrina, Tomo I, pp. 97-123).

 

LOS SAMARITANOS
"Entonces Felipe, descendiendo a la ciudad de Samaria, les predicaba a Cristo...Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres. También creyó Simón mismo, y habiéndose bautizado, estaba siempre con Felipe; y viendo las señales y grandes milagros que se hacían, estaba atónito" (Hech. 8:5-13). En este relato de la obra de Felipe en la ciudad de Samaria, es bien claro que los procedimientos armonizan plenamente tanto con la Gran Comisión como con el primer sermón de Pedro predicado bajo esa Comisión. Felipe predicó el evangelio, hubo creyentes, y éstos fueron bautizados. El hecho de que se apartaron de la locura de Simón es prueba de que se arrepintieron (Véase Sana Doctrina, Tomo II., pp. 113-117).

LA CONVERSIÓN DEL EUNUCO
HECHOS 8:26-40. El señor dirigió a Felipe para que saliera de Samaria y se fuera al camino que descendía de Jerusalén a Gaza. Cuando Felipe llegó al lugar designado, vio a un etiope viajando hacia Gaza. Acercándose al carro según mandato del Espíritu, oyó al funcionario leyendo al profeta Isaías. Después de invitado por el hombre, Felipe subió y se sentó en el carro, "y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino". Como era de esperarse, hallamos en este caso de conversión la misma armonía con la Gran Comisión que en los otros: es decir, el evangelio fue predicado, el eunuco creyó y fue bautizado, y seguramente recibió la remisión de pecados.

LA CONVERSIÓN DE SAULO
HECHOS 9:19; 22:1-16; 26:12-18. Al leer estas referencias nos damos cuenta, entre otras cosas, de que Saulo iba en camino a Damasco con el fin de perseguir a la iglesia, de que le apareció el Señor en el camino, y de que Saulo fue mandado a irse a Damasco donde se le diría qué hacer. Hallamos que Pablo creyó. Esto se indica por su pregunta: "Señor, ¿Qué quieres que yo haga?" Su pronta obediencia revela su fe. Toda su vida subsecuente es prueba de su arrepentimiento. Ananías le dijo: Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre (Hechos 22:16). Este caso de conversión, como todos los demás, armoniza con la Gran Comisión.

LA CONVERSIÓN DE CORNELIO
HECHOS 10. Aunque Cornelio era de carácter muy excelente, no era hombre salvo, como lo revela el hecho de que fue instruido para hiciera venir a Pedro, quien le diría palabras por las cuales podría ser salvo (Hech. 11:14). También era hombre de oración, pero oraba para saber qué hacer. En contestación a sus oraciones, le fue mandado que hiciera venir a Pedro, quien le diría qué hacer. Habiendo llegado, Pedro halló a Cornelio y sus amigos congregados para oír todas las cosas que el Señor había mandado. Con esta confianza, Pedro les comenzó a predicar el evangelio. Creyeron (Hech. 15:7-9), se arrepintieron (Hech. 11:18), y fueron bautizados (Hech. 10:47,48). Se ve también que este caso, como se esperaba, armoniza con la Comisión.

LA CONVERSIÓN DE LIDIA
HECHOS 16:14,15. Pablo le predicó a ella, y el hecho de que estuvo atenta a lo predicado, y que fue bautizada, revela que creyó. No se dice en tantas y cuantas palabras que se arrepintió, pero nadie cree que Pablo hubiera bautizado a alguien que no se hubiera arrepentido. Esta conversión concuerda con la Comisión. Ella creyó, se arrepintió, se bautizó, y fue salva.

EL CARCELERO
HECHOS 16:19-34. A las cero horas de la medianoche Pablo predicó a este hombre; él creyó y fue bautizado, según la dirección de la Comisión, y ciertamente fue salvo. Siendo empleado de un gobierno pagano, era evidentemente pagano y sin conocimiento del Dios verdadero, sin embargo, aprendió bastante en el breve espacio de una hora para llegar a ser cristiano. Esto es debido al hecho de que deseó aprender la verdad, y que tuvo a Pablo, predicador del evangelio, para que le dijera qué hacer. Pablo no perdió tiempo inútilmente en sermonear o dar conferencias sobre temas populares del día, sino que predicó el evangelio; le dijo al hombre qué hacer para ser salvo. Dentro de la hora, el carcelero oyó, creyó, y fue bautizado.

LOS CORINTIOS
HECHOS, 18:1-8. La narración de esta conversión es breve. Pablo les predicó, "y muchos de los corintios oyendo creían, y eran bautizados". Esto también concuerda con los requisitos de la Comisión. Unos años después de su bautismo, les escribió Pablo una carta y se dirigió a ellos como "a la iglesia de Dios que está en Corinto" (1 Cor. 1:2). En la misma epístola dice: Os prediqué el evangelio "el cual también recibisteis" (1 Cor. 15:1). 1. Pablo predicó el evangelio a los corintios. 2. Ellos, "oyendo, creían y eran bautizados". 3. Luego Pablo se dirigió a ellos como a "la iglesia de Dios que está en Corinto" (1 Cor. 1:2). Si el evangelio se predica hoy y si la gente lo oye, cree y es bautizada, ¿no vendrán así a ser miembros de la iglesia de Dios? Si no, ¿porqué no? ¿Es usted miembro de la iglesia de Dios? Si una carta fuera dirigida a la iglesia de Dios en su pueblo, ¿Caería ella en manos de la que usted es miembro?

ALGUNAS OBSERVACIONES ADICIONALES

Por motivo de la grande confusión resultante de las varias teorías y prácticas tocante a este asunto de llegar a ser cristianos, o miembros de la iglesia, no creemos que esta lección estaría completa sin otras cuantas observaciones referentes a estas cuestiones. Si la gente estuviera contenta con ser sencillamente cristianos y con pertenecer tan sólo a la iglesia del Dios vivo, no existirían muchos de estos problemas molestos. En los días de los apóstoles, no había tal cosa como denominaciones. Los discípulos de Cristo de aquel entonces eran sencillamente cristianos.

CREDOS HUMANOS. En los días de los apóstoles a la gente no la molestaron los credos humanos, porque tales cosas no existían entonces. Esto siendo la verdad, ¿por qué debe uno ahora dejar que tales cosas le molesten, o por qué debe la gente suscribirse a ellos? Tenemos la Biblia, la inspirada Palabra de Dios, y no necesitamos otro guía. A los ojos de Jehová, ella basta para toda necesidad religiosa (2 Pedro 1:3; 2 Tim. 3:16,17; Juan 8:31,32; 12:48,49; Hech. 4:19,20; 5:27--29; Gál. 1:8; 1 Ped. 4:11; 2 Tim. 2:2; 1:13; Fil. 4:9; 2 Juan 9,10). A un credo que contenga menos que la Biblia le falta; y a uno que contenga más que la Biblia le sobra.

¿ES UNA IGLESIA TAN BUENA COMO LA OTRA? Hay un gran número de iglesias fundadas por hombres en el mundo, y posiblemente de éstas una es tan buena como la otra; pero seguramente nadie, si reverencia al Señor, cree que los hombres puedan edificar una iglesia tan buena como la edificada por el Señor. Si la gente en todas las iglesias es el pueblo de Dios, entonces dividirlo en muchas sectas distintas, o iglesias, es una violación positiva de la voluntad de Dios (1 Cor. 1:10-15; 3:1- 7; Ef. 4:3,4; Juan 17:20-21). En medio de la confusión sobre las muchas denominaciones de hoy, parece haberse olvidado que el Señor las reprueba a todas ellas. ¿Insiste usted en que hay gente buena en todas las iglesias? ¿Es la doctrina peculiar de toda denominación lo que la hace buena, o no es verdad que son buenas a pesar de las doctrinas peculiares que hacen que sean denominaciones? A veces se sugiere que en la parábola de la vid y los pámpanos (Juan 15) se enseña la lección de iglesias o denominaciones diferentes. En esta parábola declara Jesús que él es la vid y que los discípulos son los pámpanos. "El que en mí no permanece, dijo Cristo, será echado fuera como pámpano". Algunos creen que las siete iglesias de Asia (Apoc. capítulos 2 y 3) eran denominaciones. Éstas eran congregaciones locales en los pueblos mencionados.

PREDICACIÓN SENSACIONAL. El predicador sensacional busca excitar las emociones más bien que enseñar a la gente qué es ser cristianos. El excita a la gente. Los métodos empleados para persuadir a la gente a expresar algún deseo de ser salva, como por ejemplo firmar tarjetitas o nombrar a la iglesia de su preferencia, le parecen extraños al que lee y respeta el Nuevo Testamento. Bajo emoción alguna gente profesa creer en Cristo y es declarada salva por el pueblo, mientras que no ha obedecido al evangelio. Que compare el lector el proceso en las reuniones dirigidas por uno de estos evangelistas sensacionales con la narración de eventos de reuniones dirigidas por hombres inspirados, los cuales ha estado estudiando en esta lección, y vea qué distintos son sus métodos y predicación.

LA CONVERSIÓN. Frecuentemente, pensando que la conversión es alguna cosa mística que Dios envía sobre uno, la persona espera en lugar de hacer prontamente lo que Dios ha mandado. Cree que el pecador ha de ser del todo pasivo en esto y espera que Dios envíe de arriba el poder. Sin embargo, conversión significa volverse, y cuando alguno se vuelve del pecado a Dios, se convierte. La Versión Moderna, en Hech. 3:19 dice: "Arrepentíos pues, y volveos a Dios"; mientras que la Versión de Valera dice, "Arrepentíos y convertíos". Nótese, pues, que es deber del individuo arrepentirse y volverse; la responsabilidad de esto es de él. El puede y está obligado a volverse. Un hombre salvo es un hombre convertido. La idea mística de la conversión, como es afirmada por las denominaciones, nunca fue predicada por ningún hombre inspirado. En aquel entonces Cristo fue puesto delante de la gente en todo sermón; creyeron en él, se arrepintieron de sus pecados, fueron bautizados, y fueron salvos. Así se volvieron de Satanás a Dios. No hubo nada de misterio en esto, y nadie se quedaba esperando a que se le convirtiera, o se le salvara. No habría problema hoy si todos siguieran estos ejemplos inspirados.

EL RENACIMIENTO. Cristo le dijo a Nicodemo: "Os es necesario nacer de nuevo" (Juan 3:7-Versión Moderna). Este es lenguaje figurado. Pero cuando hombres inspirados dijeron a pecadores que inquirieron por la salvación qué hacer para ser salvos, nunca les dijeron que nacieran de nuevo. La gente no hubiera entendido lo que eso requería. Ignoraron toda expresión figurada y dijeron a la gente en términos sencillos qué hacer para ser salva. Cuando la gente preguntó el día de Pentecostés qué era necesario hacer, no les dijo Pedro que nacieran de nuevo sino que dijo en lenguaje sencillo: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados" (Hechos 2:38). Al hacer esto llegaron a ser hijos de Dios. Hacer estas cosas es nacer de nuevo y llegar a ser hijos de Dios. Pablo dice: "pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos" (Gál. 3:26,27).

SOBRE CONSEGUIR LA RELIGIÓN. En ciertas partes hay quienes hablan de "conseguir la religión". Sin embargo, no se halla tal idea o expresión en la Biblia. La religión de los judíos es mencionada (Hech. 26:5), pero era cosa qué creer y practicar, y no cosa qué conseguir. La palabra "religión" es aplicada una vez a la vida cristiana: "La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo" (Sant. 1:27). Así es que la religión pura y sin mácula consiste en ayudar a los necesitados y en guardarse sin mancha del mundo. Esto es una vida qué vivir, pero no una cosa qué conseguir. Un hombre no salvo, un hombre que es de este mundo, no puede hacer las cosas que Santiago llama en este pasaje la religión pura. Puede ayudar a los necesitados; pero no puede guardarse sin mancha del mundo por la simple razón de que él es parte del mundo. Puede salvarse del mundo, y luego ayudar a los necesitados y guardarse sin mancha del mundo, pero no puede "conseguir" lo que llama Santiago la religión pura. Una persona puede ser religiosa y a la vez no ser cristiano. Pablo tuvo que abandonar la religión de los judíos para llegar a ser cristiano. Todo pagano tiene que abandonar su religión para ser salvo. Después de salva, cualquier persona puede hacer las cosas que según Santiago constituyen la religión pura; pero no "consigue" uno el ayudar a los necesitados, ni "consigue" el guardarse sin mancha del mundo. Estas cosas se hacen. Si alguien "consigue" una religión, es religión de otra clase.

* * *
Temas para investigación y estudio:

1. ¿Qué es adoración vana?
2. Métodos de predicadores inspirados. 3. Discusión sobre la conversión delos del día de Pentecostés.
4. Felipe y su obra.
5. Pablo como predicador.
* * *
Preguntas:

1. ¿Cuándo fue establecida la iglesia? 2. Cítese de memoria la Gran Comisión. Dése referencia.
3. Dénse las partes constitutivas de cada narración de la Comisión.
4. ¿Dónde aprende uno cómo llegar a ser miembro de la iglesia?
5. ¿Por qué cosa habían los apóstoles de esperar en Jerusalén?
6. ¿Cuándo comenzaron a trabajar bajo la Gran Comisión?
7. ¿Qué era el tema central del sermón de Pedro?
8. Léase en voz alta ese sermón.
9. ¿Qué resultado tuvo ese sermón?
10. ¿Qué fue la contestación de Pedro a los que preguntaron? Cítese el pasaje.
11. ¿Armoniza esta contestación con la Gran Comisión?
12. ¿Qué son las llaves del reino?
13. ¿Qué significa la frase "atar y desatar"?
14. Muéstrese que los del día de Pentecostés llegaron a ser miembros de la iglesia.
15. ¿Por qué fue Felipe a Samaria?
16. ¿Qué predicó él? Cítese el pasaje.
17. ¿Qué resultado tuvo su predicación?
18. Dése prueba de que se arrepintieron.
19. ¿Por qué salió Felipe de Samaria?
20. ¿En qué dirección se fue? ¿A quién encontró y ¿Dónde?
21. Nárrese la historia del encuentro y la predicación.
22. Muéstrese que las cosas hechas armonizan con la Gran Comisión.
23. ¿Quién era Saulo?
24. ¿Qué carácter tenía?
25. ¿A dónde iba? ¿Para qué? ¿Experimentó él cambio de motivos?
26. ¿Quién lo encontró en el camino?
27. ¿Cuáles preguntas hizo Saulo? Cítense las preguntas y las respuestas.
28. ¿Quién le fue enviado en la ciudad?
29. ¿Qué le dijo Ananías que hiciera? Cítese.
30. Muéstrese que Saulo creyó y se arrepintió.
31. Muéstrese que las cosas hechas concuerdan con la Gran Comisión.
32. ¿Quién era Cornelio?
33. ¿Estaba salvo cuando le apareció un ángel? Cítese el pasaje.
34. Descríbanse la visita y el sermón de Pedro.
35. Muéstrese que la conversión de Cornelio armoniza con la Gran Comisión.
36. ¿Quién era Lidia?
37. ¿Dónde está Tiatira?
38. Descríbase su conversión.
39. ¿Dónde está Filipos?
40. ¿Cómo fueron tratados Pablo y Silas en Filipos?
41. ¿Cuáles eventos introdujeron la predicación al carcelero?
42. ¿Qué es un pagano?
43. ¿Qué pasó dentro de la hora?
44. ¿Qué hay de evidencia de que se arrepintió el carcelero?
45. ¿Dónde fue bautizado?
46. ¿Dónde está Corinto? ¿Cuál era la nacionalidad de los corintios?
47. ¿En qué parte se narra su conversión?
48. Nárrese la historia de su conversión.
49. ¿Qué prueba que ellos llegaron a ser miembros de la iglesia?
50. ¿Harán hoy las mismas cosas que uno sea miembro de la iglesia?
51. ¿Quién recibiría una carta dirigida a la "iglesia de Dios" en el pueblo suyo?
52. ¿Qué es un credo humano? ¿Quiénes los usan?
53. Pruébese que la Biblia es guía suficiente.
54. ¿Por qué no es tan buena una iglesia como la otra?
55. Si uno sigue las instrucciones de la Biblia, ¿a qué cosa será guiado?
56. Pruébese que la división es mala.
57. ¿Qué da principio a denominaciones?
58. ¿Qué simbolizan la vid y los pámpanos?
59. ¿Qué eran las siete iglesias de Asia?
60. ¿Dónde estaban?
61. Descríbanse los métodos de los predicadores sensacionales.
62. Muéstrese la diferencia entre su predicación y la de los apóstoles.
63. ¿Qué debe ser el objeto del predicador?
64. ¿Es activo o pasivo el pecador en la conversión?
65. Descríbanse los resultados de la predicación falsa.
66. ¿Qué es conversión?
67. Dése el proceso de la conversión.
68. Descríbase el renacimiento.
69. ¿Qué es la religión pura? ¿La conseguimos?
70. ¿Qué es religión vana?

 
 


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